Colocar los 500 g de mantequilla en una olla pequeña a fuego muy bajo, sin tapar.
Cuando se derrita, comenzará a formar espuma y pequeñas burbujas. Mantener a fuego bajo (para que no se queme), con la olla destapada, sin remover, para que el agua se evapore lentamente.
Cocinar durante unos 20-35 minutos. La espuma irá disminuyendo y los sólidos lácteos se depositarán en el fondo.
El ghee estará listo cuando el líquido sea transparente y dorado, el burbujeo disminuya considerablemente y los sólidos del fondo estén ligeramente tostados, sin quemarse. Tendrá un agradable aroma a frutos secos.
Colar con una gasa o filtro fino para eliminar los sólidos lácteos. Verter en un tarro de cristal limpio y completamente seco. Dejar enfriar antes de cerrar.